Finalmente estrenamos esta última pieza pequeña mía en la Fundació Joan Miró de Barcelona. Con encargo del BBVA para una producción atrevida de Innevento, la obra fue interpretada en directo por un cuarteto compuesto por verdaderos virtuosos (lo digo por ellos tres).
A pesar de que en la foto sólo están las sombras de Ales Larrazabal (piano), Joe González (clarinete bajo) y un servidor (Gong y caja piccolo) a varios metros también estaba defendiendo la partitura la voz de Izaskun Kintana (soprano), que al igual que nosotros, tuvo que lidiar contra el frío en una lucha absurda que todo el mundo parece ignorar siempre en este tipo de actos.
Innevento montó un evento especial con motivo de la apertura de la exposición "Miró en familia", y yo, en esta ocasión elegí el latín como idioma para plasmar las letras de la pieza.
"Die in diem", día a día.
Esto lo saqué de un viejo salmo perdido por ahí y que ya tenía apuntado desde hace más de una década:
"Noster homo corrumpátur tamen is
Qui intus est renovátur… de die in diem"
Aunque en nosotros el hombre exterior se vaya desmoronando, el interior se va renovando… día a día..