Por fin hemos terminado y estrenado "Superplast", el nuevo espectáculo infantil o, mejor dicho, para todos los públicos. Por medio de esta divertida idea de Hortzmuga, el superguión de Julen Gabiria, la superdirección de Raul Cancelo y el trabajo de los superactores, ya la tenéis en la calle, en la superplaza de vuestro superpueblo.
Ha sido un trabajo duro componer y grabar toda la banda sonora en poco tiempo pero ha merecido la pena. He trabajado realmente a gusto en esta producción, a lo largo de todas esas jornadas intensas, y la verdad es que hacía tiempo que no me quedaba tan satisfecho con el resultado de un trabajo tan absorbente como es el de componer, orquestar, arreglar y grabar. Pero es que ésa es mi carrera, y no la de algunos que firman como compositores el trabajo que les hacen otros (me refiero a la moda de Hollywood y España en la que se contratan equipos enteros de orquestadores porque el "compositor" no sabe música). En estos tiempos en los que el arte está un tanto devaluado por el instrusismo y el diletantismo, supone una satisfacción trabajar en aventuras de este tipo, que parten de ideas honestas y se materializan con artistas de mucho oficio en la calle y el teatro en general. En este sentido le estoy muy agradecido al director de la obra, Raul Cancelo, por todas esas noches de largas diatribas epistolares a distancia en la que tratábamos la dirección que estaba tomando la música, y su valentía a la hora de aceptar mis propuestas orquestales. No habría trabajado tan productivamente y con tanto sentido artístico si no hubiera tenido la tranquilidad que él me proporcionó, cosa que los compositores apreciamos en sumo grado debido a que el lienzo sobre el que pintamos es, precisamente, el silencio.
El trabajo dirigido al público infantil es sumamente difícil puesto que el público al que te enfrentas puede ser realmente cruel en ocasiones, sobre todo si te metes en lo que ellos consideran que es su terreno. Para llevar un proyecto así a buen puerto es imprescindible contar con buenos profesionales del medio, sobre todo si la obra se va a representar en las calles. Hay que saber soñar las historias, saber contarlas, saber coordinar todos los esfuerzos desde la producción y conocer muy bien al público. Para todo esto, hoy en día está claro que Hortzmuga es la referencia. Y no lo digo como compositor de la música de esta obra, lo digo como artista del sector.
Mi agradecimiento a Raul y los demás (ese elenco adorable de superactores: Iñaki, Aritza, Arantza y Argia) por darme otra vez una nueva aventura.
El comic, los superhéroes y el arte.... ¿cómo me lo iba a perder? ¡es el reflejo de mi propia infancia!
Próximamente colgaré aquí algún mp3 de la banda sonora de "Superplast". Hasta entonces, ¡revisad la agenda cultural de vuestra localidad!